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Recopilan historias de los andinistas josegalvistas para hacer libro



 Nuestra paisana Rita Iris Monzón, hija del maestro don Luchito Monzón, iniciador del andinismo josegalvista, le hará un homenaje a su padre, hacer un libro que acopiará experiencias y aventuras  de los últimos 64  años, desde que empezó todo.

Testimonio de Rita Iris Monzón 
Desde 1954 que los alumnos del colegio José Gálvez suben al majestuoso cerro del Chochoconday para izar la bandera peruana, este sábado 26 de mayo, se cumple 64 años del andinismo. Mi padre Luis Monzón quien fue el iniciador de esta aventura me cuenta con lujo de detalles lo complicado que fue para su realización, cuando él hace la propuesta, no tuvo el apoyo que esperaba de parte del director, docentes y padres de familia; todos tuvieron un gran temor, diciendo que era peligroso, que podía haber un accidente, que era muy lejos, que era muy arriesgado y mil cosas más para desalentarlo. Entonces mi padre se agencio del gran cariño que se profesaban con don Alberto Flores, quien era amigo del director el Sr. Manuel Cerna Dextre para convencerlo y lograr que esta loca idea de mi padre se hiciera realidad.

Y así fue como el entusiasmo de los jóvenes hirvió en su roja sangre y con el apoyo de algunas personas lograron su objetivo. La elegante dama Sra. Manuelita Calderón de Flores confeccionó el pabellón del Perú con las alumnas del JG, aprovechando su curso de Corte y Confección.

El tío Victor Iparraguirre donó el árbol de eucalipto, de 15 metros de altura, el que fue talado de su bosque ubicado a la altura de los "ojos de Lanla". Este tronco estaba verde, por lo que tenía mucho más peso, por lo que fue subido por tramos tres días consecutivos.

El día anterior a la subida al Chochoconday en el patio del antiguo local del JG los alumnos juramentaron "Juráis por Dios y por la patria, izar la bandera peruana en la cima del Chochoconday, el día de mañana cueste lo que cueste", SI juro, respondieron enérgicamente los 30 valerosos estudiantes que lograron su cometido, ellos salieron a las 3 a.m. con antorchas para iluminarse en el camino. Mi padre coordinó con una familia que tenía su casa en el camino para que les hirviera agua con cedrón y poder abrigarse en su caminar, cada alumno llevó su taza, azúcar y pan.

Llegaron a la cumbre cerca de las 6.30 a.m, luego de descansar un rato, empezaron hacer el hueco para levantar el palo y a las 10 a.m. se estaba izando la bandera. Mientras desde la ciudad, los padres de familia y demás alumnos con sus espejos dirigían al cerro el reflejo del sol.


Los años han pasado y desde que se cumplió las Bodas de Oro del Andinismo en el 2004, donde tuve la suerte de acompañar a mi padre junto con mis hijos Claudia y Diego, mi sobrina Poilán y primos Lola y Coco Monzón. Se inició con el campamento en el cerro, donde los alumnos ahora suben el día anterior al cerro para dar la serenata y quemar juegos artificiales, para otros unirse al día siguiente, día del izamiento del pabellón Nacional y en los últimos tiempos que también se iza la bandera rojiazul del JG.

Mi padre cada año lo vive el andinismo, no solo él, todos en casa, ahora su seguidor el joven y entusiasta profesor Henry Silva, es el responsable de esta actividad, ellos están siempre en contacto. Mi reconocimiento a un gran caminante. me refiero al profesor Germán Chacón, quien también años de años que los acompaña y quien muchas veces subía con su esposa Vicky Narvaez.

Las fotos que en esta oportunidad estoy colgando son del año pasado (2017) pertenecen a Martin Castillo Castañeda, quien también es un asiduo andinista, gracias a él vivimos el andinismo en vivo y en directo por medio del wasap.

Cada quien se que tiene una gran historia por contar, cuántos estudiantes ya habrán subido hasta el momento. Y creo que se me ocurre sacar un libro recopilando las historias de cada uno de ustedes andinistas del JG, por lo que ya me podrán enviar al inbox o a mi correo electrónico sus interesantes escritos, porque se dice que "RECORDAR ES VOLVER A VIVIR"

Carlos Quevedo y la Historia Genealógica de las Familias Cajabambinas

El escritor cajabambino Carlos Quevedo Guerra nos brindó una entrevista acerca de la última publicación de su libro "Historia Genealógica de las Familias Cajabambinas". Sepa de qué trata el libro, cómo lo elaboró y como está estructurado.

Los interesados en adquirir el libro pueden contactarse directamente con el escritor. EMAIL: ernesto7n@hotmail.com

PRIMERA PARTE

Historia genealogica de las familias... por asiescajabamba

SEGUNDA PARTE

Parte 2 - Carlos Quevedo publica libro "Historia... por asiescajabamba

Jhonatan Chávez publica su tercer cuento "Al compás de la vida" en Asiescajabamba

Jhonatan Ricardo Chávez Boy
Nació en Cajamarca 1990. Sus estudios los realizó en la Escuela 111, y en el Colegio “Cmte. Leoncio Martínez Vereau”, de Cajabamba. Actualmente es estudiante de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Privada del Norte, de Cajamarca.

Foto referencial
Cirilo Chaupe era muy querido en Wiñay Marka, tenía un gran espíritu colaborador y, sobre todo, un carácter recto, lo cual no permitía que se cometan injusticias contra él mismo, ni mucho menos contra su pueblo.

Desde muy niño se dedicó al estudio, obtuvo buenas calificaciones en sus años de escolar y, al terminar el colegio, le ofrecieron una beca para estudiar en Lima, pero no quería desprenderse de su tierra amada, ni tampoco tenía los medios suficientes para costear sus gastos. “Lima es cara”, le habían dicho.

- Oye Cirilo ¿por qué no estudiaste ninguna carrera técnica o profesional? – le preguntaban sus conocidos.
- Porque no me gustan ningunas; yo creo que para aprender no es necesario una universidad o un instituto superior, sólo se necesita dedicación y ganas de querer aprender; además las lecturas que se aprenden no son las que se te imponen, sino las que se lee por convicción propia.

Varios años atrás, cuando aún se encontraba en la escuela, se conoció con Carlos Jiménez, un alumno de gran coeficiente intelectual y con quien siempre se competía los primeros puestos. Se hicieron muy buenos amigos desde la escuela y cuando entraron al colegio su amistad se reforzó aún más. Compartían muchas ideas y los dos tenían una sola visión a futuro: servir a su pueblo.

La familia de Carlos tenía una economía más estable, lo que permitió que, al terminar el colegio, fuera puesto en preparación para la escuela de sub-oficiales de Lima y, al primer examen, ingresó. Tenía un aire prospectivo y un gran anhelo, por lo que se dedicó a estudiar y no desperdiciar las oportunidades; pronto saldría a trabajar y deseaba que sea en su tierra natal que tantos años lo cobijó.

Cirilo se inclinó por la política, lo cual ayudó que desarrolle su capacidad de liderazgo, a la par que ayudaba a sus padres: cuidaba el ganado, cultivaba la chacra y se dedicaba a otras labores en beneficio de su familia y de su comunidad. Era considerado por todos los pobladores y, sobre todo, lo veían como un líder porque siempre estaba representando y sacando cara por lo que les correspondía. Organizaba a su gente para hacer un beneficio común y algunos le pedían que les enseñe a leer o escribir; por esta razón los niños le decían maestro.

***

Por aquellas épocas se escuchaba que en el pueblo de Wiñay Marka existía el precioso metal dorado codiciado siempre por los extranjeros, y que el gobierno ya había otorgado las concesiones mineras a una empresa extranjera para que empiecen a realizar sus trabajos. Ellos se encargarían de buscar un pretexto para trasladar la población a otro lugar.

- Dicen que han descubierto mineral en nuestros terrenos y quel gobierno ya lo va a entregar a la mina pa que lu explote – dijo un integrante del grupo a Cirilo, quien los escuchaba atentamente.
- Pero… ¿y nosotros? ¿nuestras chacras? – habló otro.
- Dicen que nos la van a comprar, y que tenemos quirnos a otro lugar.
- Peru nosotrus queremus a nuestru pueblu, acá hemos nacíu, crecíu y vivíu.
Los alborotos empezaron en la reunión y Cirilo estaba al frente, tratando de calmarlos.
- Esperen señores – dijo Cirilo, levantando las manos –, tranquilos, así no podemos hablar.
El vocerío empezó a disiparse.
- He sabido de ciertos planes que tiene el gobierno para dar estas tierras a manos de empresas extranjeras, por eso los he hecho llamar. Si nosotros lo impedimos estoy seguro que no van a poder hacer nada.
- ¿Peru cómo podemus impedirlu? – preguntó uno, sacando de su alforja más hojas de coca.
- Señores, somos un pueblo unido, recuerden que la unión hace la fuerza – respondió Cirilo con un tono seguro.
- Peru ¿qué pué? Ellos traen a los cachacos pa’ que nus boten y con sus pistolas das nus matan y nus sacan di aquí.
- Si pué, mi papá tiene razón – dijo un joven.
- A ver señores, si lo que queremos es defender lo nuestro, sólo nos queda ponernos firmes ante lo que pueda suceder – dijo Cirilo con voz autoritaria.
- Yo estoy con el joven Cirilo – se escuchó una voz del fondo.
- Sí, yo también – dijo otro.
- Y yo.
- Yo también.
Se repetían estas voces entre toda la multitud.
- Muchas gracias por contar con su apoyo – dijo Cirilo levantando la palma de la mano para silenciar a la gente –, ahora lo que debemos hacer es organizarnos y ver qué medida tomar en caso empiece a venir gente de afuera con miras de quedarse con lo que es nuestro. De ser así haremos una marcha en donde demostremos nuestro desacuerdo con la actitud tomada por el gobierno.


***

Wiñay Marka era un pueblo unido, sobre todo cuando se trataba del bienestar y progreso común.
Ya hacía un tiempo habían querido sacarlos de sus tierras con el pretexto de construir una carretera, pero siempre existía esa solidaridad entre ellos y no dejaron entrar ningún tipo de maquinaria al lugar. Se habían turnado para cerrar la entrada al pueblo día y noche y cuando intentaron traer las fuerzas armadas se juntaron ellos y la comunidad vecina. Con hachas y palos, frente a numerosas y resentidas armas, habían logrado atemorizar a los soldados.

***
Carlos Jiménez había terminado sus estudios e inmediatamente fue enviado a su pueblo a servir. Para él fue un gran honor poder cumplir ese sueño que tanto tiempo deseó realizar.
Al llegar, se encontró con mucha gente joven y desconocida, pero sentía el calor humano que los hacía hermanos. Fue donde sus padres, quienes le recordaron que su labor como militar era servir a su patria. Él estaba convencido de que así sería.

Esa misma tarde fue a visitar a Cirilo, a quien encontró a la sombra de un árbol chacchando las verdes hojas de coca, que en su sabor reflejaba la vida: tan dulce y amarga a la vez; el sombrero de junco a un lado y la paz que inspiraba esa imagen tan grande y humilde, en el fondo. Carlos lo llamó desde lo lejos y, al verse después de tiempos, corrieron a darse un fuerte abrazo. Esa tarde recordarían su niñez, su juventud y sus ideas. El sol se escondía tras el horizonte rodeado de árboles y un cielo celeste y perezoso sonreía de felicidad sobre un aroma de flores y tierra húmeda.

***
Pocos días después, llegó un grupo de personas a instalar un campamento cerca a la chacra de Cirilo, y a quien dieron aviso inmediatamente.
- ¡Joven Cirilu! ¡Joven Cirilu! – gritaba un vecino al ver a Cirilo cosechando las papas.
Cirilo soltó la azada y se limpió las manos en el pantalón.
- ¿Qué sucede, don Teófilo?
- Hay un campamento acasitu, he vistu qui han saliu dos gringos a mirar las tierras y hacían señas con lus dedus.
- Hay que reunir al pueblo inmediatamente, don Teófilo. Páseles la voz a todos pa’ reunirse en la plaza
- Sí, joven Cirilu – dijo don Teófilo, antes de echar a correr.
“Presiento que algo muy malo va a suceder” pensó Cirilo, mientras se lavaba las manos en la acequia.

***
Hicieron una marcha pacífica donde salieron ronderos, madres, jóvenes y hasta algunos ancianos que insistían en apoyar la movilización. Cirilo encabezaba la marcha y, luego de desplazarse por las calles principales, se establecieron en la plaza de armas:
- Señores del pueblo de Wiñay Marka – dijo Cirilo, tomando la palabra –, estamos reunidos para hacer de manifiesto nuestra incomodidad frente a la medida tomada por el gobierno en la entrega de nuestras tierras que, con tanto esfuerzo, hemos sabido cuidarlas y aprovecharlas, para que ahora, nos boten y nos dejen sin nada y venga otro a llevar todas las riquezas que hay, debajo de ella.
Cirilo vio que una cámara de grabación estaba captando los hechos.
- Sabemos que la intención de erradicar nuestro pueblo, trae en el fondo, intereses de las personas que manejan este país y hacemos saber que no vamos a permitir que se vulneren nuestros derechos – prosiguió, levantando la voz – y vamos a defender nuestro suelo y nuestros cultivos a como dé lugar y, si es posible, dando nuestra vida por ello.
Todos aplaudieron y arengaban repetidas veces: ¡El pueblo unido, jamás será vencido! ¡El pueblo unido, jamás será vencido!
- Somos un pueblo – prosiguió con el discurso – que con lo único que se ha mantenido ha sido con la agricultura, ya que tenemos un total descuido del gobierno en nuestra comunidad. Pedimos a todo el pueblo unirse por una causa justa.

Mientras el alcalde veía los hechos, desde una ventana de la casa municipal, sonó el teléfono:
- Señor alcalde – dijo la secretaria –, es el Presidente, quiere hablar con usted.
El alcalde contestó incrédulo y a la vez sorprendido.
- Aló.
Se escuchó un murmullo en la línea telefónica y después de un silencio continuó:
- Sí señor Presidente, para mí es un gusto tener la oportunidad de conversar con usted.
Hay una pausa.
- Sí pues – prosigue –, lo que pasa es que hay un joven que instiga a la población para que se alcen en su contra… No, no. No se preocupe... ¿La policía…? Está bien señor Presidente, lo que usted diga.
La secretaria vio que el alcalde palideció y le preguntó si algo malo pasaba.
- Espero no pase algo peor – respondió.
El alcalde salió por la puerta trasera del municipio y se dirigió rodeado de cuatro policías hacia donde se encontraba Cirilo, con quien intercambiaron algunas palabras, para luego dirigirse a la población:
- Querido pueblo de Wiñay Marka, las medidas que ustedes toman son hechos delictivos que atentan contra nuestra seguridad y orden público – hablaba el alcalde, quien se encontraba a lado de Cirilo –. Estos hechos no deben llegar más allá…
La gente no escuchaba, sabían que el alcalde era partidario del grupo que gobernaba el país y que seguramente estarían acordando cómo engañarlos.

***
Al ver seguir llegando más gente que instalaba sus campamentos por los alrededores de la ciudad, las marchas se hicieron cosa de todos los días
Cierto día llegaron en carros y helicópteros gran cantidad de policías y soldados del ejército para calmar a los manifestantes, pero lo que lograron fue empeorar la situación. Maltrataron a los campesinos y cuando éstos no se encontraban en sus casas aprovechaban para entrar y saquear lo que podían. Algunos abusaban de las mujeres y golpeaban a los ancianos y niños indefensos. La población no permitió este tipo de abusos, lo que los llevó a sublevarse.

Al amanecer en una fría mañana, militares y campesinos estaban frente a frente para luchar.
- Hemos recibido órdenes del gobierno para disparar – dijo el mayor de la policía a Carlos Jiménez.
Carlos se sentía fatal al tener que chocar contra su propia gente, recordaba los momentos de su niñez, cuando con los pies descalzos, corría para no ser encontrado por Cirilo, cuando jugaban a las escondidas. Recordaba a la primera mujer con quien salía a recorrer todos esos lugares y con quien comparaba la belleza y el amor de su tierra. Sabía que a ese pueblo, al que le debía todo y que verdaderamente reclamaba una causa justa, no podía traicionar; pero se encontraba entre la espada y la pared y no sabía qué hacer.
- No, no puedo hacer eso.
- Huevón, ¿vas a dejar que te maten? – preguntó el mayor, sin saber que para Carlos, ese pueblo era su gente, sus hermanos, sus amigos; sin saber que en ese pueblo, Carlos había aprendido a vivir–. A estos indios de mierda, o los matas, o te matan.
- No, no lo voy a hacer – respondió con ira, sin saber a quién dirigía ese odio: al mayor, a la vida o a él mismo.
- Pobre cojudo, ya te jodiste, soy tu superior y me tienes que respetar – le dijo mientras lo sujetaba del cuello –. Pareces un maricón que se mea de miedo para hacer un tiro – y lo empujó hacia el suelo frio y pedregoso. Cogió su rifle, escupió la cara de Carlos y se marchó.
Carlos nunca imaginó que eso podía suceder, tener que enfrentarse contra su pueblo para defender los intereses de un grupo de poder que se denominaba gobierno. Recordó que una vez cuando estaba con Cirilo, ambos habían hecho el juramento de serle fiel a la patria y luchar por ella cuando ésta la necesite, pero ahora estaba traicionando ese juramento, al estar luchando por el gobierno y no por la patria, cuando más lo necesitaba.
Su recuerdo se interrumpió cuando a unos metros se escuchó reventar una bomba lacrimógena. Vio que un círculo de policías estaba rodeando a un campesino, le tiraban patadas y le pegaban con la llamada “vara de ley”. Él corrió a defender, pero un grupo de ronderos lo capturó.

Cirilo corrió hacia una loma y se refugió tras un árbol para ver mejor la situación y pensar qué poder hacer. Sintió dolor al ver a su gente morir por las balas que lanzaban los militares y ver cómo esas personas que un día estuvieron con él, conversando mientras coqueaban, riendo mientras trabajaban y acompañándolo en buenos y malos momentos, eran golpeadas, maltratadas y asesinadas. Una lágrima fugó de sus ojos y pasó una mano por sus mejillas, cuando sintió el frió y duro metal asentarse tras su cabeza:
- No te muevas.
Cirilo alzó las manos y un hombre se puso en su delante. Lo reconoció rápidamente, era el mayor de la policía.

***
A pesar del humo que era causado por las bombas lacrimógenas, Pedro Chaupe, el hermano menor de Cirilo, vio que su hermano era conducido hacia un helicóptero, tenía cara moreteada y cojeaba al caminar. Un hombre de verde le obligaba a entrar.
- Entra comunista de mierda – le dijo el mayor de la policía, dándole un empujón, que lo hizo caer de bruces contra el piso del vehículo.

Pedro corrió gritando tras su hermano, pero fue acribillado en el camino. Muchos se dieron cuenta de eso y se lanzaron tras la multitud de policías, mientras otro grupo corrió a rescatar a su líder. Una mujer se encargó de recoger el cuerpo de Pedro.

Cirilo y el mayor estaban en el helicóptero cuando vieron venir la masa de gente. El vehículo había empezado a elevarse y Cirilo, al ver que el piloto sólo se limitaba al manejo de la máquina, inició una batalla de cuerpo a cuerpo con el verdugo. “Si había que morir, debería ser en su tierra”. Se abalanzó sobre el cuerpo del mayor e hizo que éste cayera. Al verlo en el suelo, la gente se le fue encima.
Desde lo alto, Cirilo fue testigo de una alegría inembargable. Los campesinos superaban en cantidad a los militares. Sabía que ganarían. “Si fuéramos capaces de unirnos, qué hermoso y cercano sería el futuro ” pensó.

***

Cirilo miraba la capital desde lo alto del helicóptero, unos edificios inmensos y carros que circulaban a lo largo de una ciudad que era empañada por el humo negro y contaminante que hacía de Lima un lugar inerte, ese lugar al que fue invitado desde mucho antes para que pueda estudiar y que nunca aceptó por amor a su pueblo. Ahora la contemplaba mientras descendía de su cielo húmedo y asfixiante, tal vez para quedarse ahí para siempre.

Poco antes de ser llevado a la sala penal, los medios de comunicación informaban que campesinos se habían rebelado en la sierra norte del Perú, que eran terroristas y que ya habían capturado a su líder: el camarada Cirilo, quien además era responsable de la muerte de veinticinco policías y diez campesinos.
Fue condenado a prisión, pero más se sentía condenado a la traición e insensatez de la vida.
Un domingo, desde el pequeño televisor de su celda escuchó la misa en homenaje a los héroes caídos.
- Roguemos a Dios por el alma de nuestro compatriota: César Antonio Urteaga Rodríguez, Mayor de la Policía Nacional del Perú – hablaba el sacerdote – que dando su vida al servicio de la patria, ha dejado de existir. También roguemos por el alma de los veinticuatro policías masacrados de una manera tan cruel, que han dejado a su familia con un gran vacío y dolor, pero a la vez con un gran orgullo porque han cumplido una misión que debe ser admirada.

Vio que en la primera fila el Presidente de la República oía la misa con aparente melancolía y dolor. “A veces la educación nos vuelve hipócritas”, pensó. Horas más tarde interrumpieron la señal para anunciar que el Mayor César Antonio Urteaga Rodríguez, sería declarado personaje ilustre de la nación.

***

Cirilo recibió una carta de Carlos.
Cirilo, déjame decirte que me siento muy mal al haber estado con ellos el día del conflicto, siento que he traicionado a mi patria, a mi pueblo y a un gran amigo que eres tú. En estos momentos pude estar muerto pero entre los que me capturaron se encontraba un conocido mío y gracias a él estoy vivo, luego luché junto con ustedes y pudimos ganar. He dejado la policía para dedicarme a ayudar al pueblo que tú tanto amas, así como tú lo hacías. Gracias a ti no nos quitarán nuestras tierras, se han ido Cirilo, se han ido... No sé si sabrás que costó el sacrificio de tu hermano y aún no se sabe cuántos más serán los fallecidos, todos los días se encuentran cuerpos que fueron torturados y asesinados a sangre fría, no tenemos la cifra exacta pero se dice que son más de mil los campesinos desaparecidos.
Se te extraña.
Esperamos regreses pronto.
Carlos.

Jhonatan Chávez publica su segundo cuento "Al cerrar los ojos"

Jhonatan Ricardo Chávez Boy
Nació en Cajamarca 1990. Sus estudios los realizó en la Escuela 111, y en el Colegio “Cmte. Leoncio Martínez Vereau”, de Cajabamba. Actualmente es estudiante de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Privada del Norte, de Cajamarca.

ASIESCAJABAMBA con el compromiso de apoyar la cultura de nuestra tierra, les hace llegar el segundo cuento de tres que nos tiene preparados Jhonatan. Próximamente su tercer cuento.(¿Quieres leer el primero? Aquí)


AL CERRAR LOS OJOS
foto referencial

Beatriz es una mujer de mediana edad, le gusta usar sombrero, ponerse un par de polleras y calzar ojotas. Su rostro es arrugado por los golpes que ha sufrido en la vida y deja notar en sus ojos una amargura que no puede liberar y un sufrimiento que le consume.
Ella siente que Dios la ha abandonado, que se ha olvidado de ella, pero a pesar de todo, tiene fe en Él y ha decidido amarlo con todas sus fuerzas. “Dios tarda pero no olvida”, trata de convencerse. “Algún día tendré lo que nunca pude”.
Desde muy niña trabajó para la hacienda de su padre y por ser hija “ilegítima”, fue obligada a ser la empleada del hogar. “Si Ramón Castilla liberó a los esclavos ¿por qué sigo trabajando como una esclava?” – se decía. Gracias a Dios el gobierno del General Velasco acabó con estos hechos infames al dar la Ley de Reforma Agraria y acabar con las haciendas que sólo dejaba notar al Perú como un país explotado y para nada civilizado.
Poco a poco fue liberándose de los trabajos forzados a los que era sometida por su padre y pudo lograr una vida más tranquila. Logró tener un enamorado en quien confió ciegamente, pero ahora él ya no está. Beatriz es madre soltera. Juan, el hombre a quien le entregó todo su amor, la abandonó apenas supo que estaba embarazada:
- O abortas, o resuelves sola tu problema.
- Pero Juan, no es sólo mi problema. Los dos…
- Tú sabes que yo no tengo de dónde para mantener, además soy muy joven para tener hijos – interpuso Juan.
- Pero ya está hecho, Juan. Eso lo hubieras pensado antes, cuando te dije que debemos cuidarnos.
- ¿Sabes qué? ¡Vete al diablo! Si vas a tener a tu hijo no cuentes conmigo para nada.
- No me abandones, Juan. Yo te quiero – decía Beatriz mientras intentaba darle un abrazo. Las lágrimas iban brotando de sus ojos.
- Qué bueno hubiera sido, si nunca te hubiese conocido – respondió Juan, apartándose.
A Juan no se lo ha vuelto a ver desde entonces, pero dicen que se encuentra detenido, que otra mujer lo denunció por alimentos y que ya está preso, desde hace un buen tiempo.

***

Beatriz vivió un tiempo con su madre. Fue la mayor de cuatro hermanos a quienes desde muy pequeños apoyó y sacó adelante. Lavaba ropa, limpiaba pisos y gracias a este sacrificio, logró hacer profesionales a todos sus hermanos. Ahora ellos viven con sus esposas y sólo la visitan cuando están en problemas o necesitan dinero. En cierta ocasión hasta la acusaron de haber hurtado unas joyas de la señora Spillmen – a quien todos conocían como “la gringa” por tener el pelo característico de los extranjeros – quien la botó de su casa a patadas y sin poder objetar nada.
- Si abres tu boca, te jodes paisanita – Le había dicho la hija de la señora de la casa.
Cuando Beatriz supo que estaba embarazada no sabía qué hacer, ya que era de una familia muy pobre y lamentablemente en su país las leyes enriquecen a los ricos de la manera más inhumana: explotando a los pobres. Ella no quiere tener envidia de que algunos tengan las mejores comodidades, carros nuevos, ropa nueva, celulares y cosas por el estilo, pero a veces llega a sentirla. Se pregunta: ¿Qué prefieres, que no falte qué comer o tener un carro nuevo y de lujo? Se sonríe y contenta a sí misma y agradece a Dios porque no le falta alimento – al menos no siempre –, mientras ve en la pared de un restaurante la fotografía del actual Presidente: abultado y corpulento, lleno de vida, riendo y alzando la palma de la mano – como si no existiera pobreza en su país – con una estrella roja, de cinco puntas y cuatro letritas blancas al centro, que no se alcanzan a ver. Ella piensa que estas cosas deben cambiar, que debe haber un bienestar común, pero detiene su pensamiento cuando escucha chillar a sus espaldas las llantas de un auto que frena súbitamente para no atropellarla, mientras que el conductor le grita:
- ¡Quítate chola de mierda! ¿acaso no tienes ojos?
- Vos no tendrás ojos, por eso casi me chancas –. Responde Beatriz y se da cuenta que es el alcalde de la provincia el que le grita.
- Que si no estuviese apurado te hago que…
Frena nuevamente al darse cuenta que está a punto de chocar contra un poste.
- Mierda – dice para sí, el alcalde.
Ella no sabe qué sentir cuando ve estas cosas, el alcalde siempre borracho y en el carro del Municipio, los policías jugando casino en el puesto y sin nadie a quién poder reclamar.

***

Beatriz decide tener a su hijo y va a la iglesia a pedir a Dios que la ayude a ser fuerte y salir adelante, pero estuvo a punto de perder su embarazo cuando, al regresar, resbaló de la vereda y cayó sobre el suelo duro y pedregoso. En su pueblo no existía un hospital y tuvieron que llevarla a una clínica de emergencia, era de un estudiante de medicina que había dejado la carrera, no se sabe por qué razones pero era de familia adinerada. El “médico” aseguró curarla si es que pagaba la cantidad que le pedía:
- Son treinta soles la consulta señora – dijo el joven vestido de blanco -, Luego le daré una receta que tiene que comprar en la farmacia.
- Doctorcito, hoy no tengo platita, lo poco que tenía lo acabo de dejar en la parroquia.
- Lo siento mucho señora, pero a mí me costó mucho trabajo llegar a estas alturas, los estudios son muy fuertes, especialmente en medicina.
Beatriz le prometió pagar en cuanto tenga dinero, era preferible su salud y la salud del hijo que con tanto anhelo esperaba. “Lo haré por ti mi niño, en quien pongo todas mis esperanzas e ilusiones y serás el sostén de mi vejez”. Se decía para ella.
Felizmente el niño logró nacer sano y con un buen peso, lo que alegró a Beatriz y agradeció a Dios por ese lindo regalo.

***

Ella siente una gran ilusión al ver jugando a su hijo por los rincones de la casa, llenando con gritos de alegría su hogar y en quien piensa que de grande le dará todo lo que ella ha deseado tener y gozar de las comodidades de las que nunca fue partícipe. Ella vive esa alegría junto a su hijo y es capaz de dar todo por él. Lo ama y deja notar su amor por él.
El pequeño Germán crece, es un niño como todos los demás, asiste a la escuela. Es último año y celebran, que el próximo irá al colegio. La madre lo felicita por haber terminado esta primera etapa de su formación educativa y él se siente halagado de que así sea.

***

Germán entró al colegio. Cambió su círculo de amigos, ahora se junta con “amigos más grandes” con los cuales se ve siempre y se va sintiendo un verdadero hombre. Se le nota un poco más rebelde. Sale casi todas las tardes y regresa de noche a cenar.
- Tienes que estudiar Germancito pa’ que seas algo en la vida – dice Beatriz, cogiendo un plato para servir la sopa de chochoca que había preparado –, mira que tus tíos ya son todos profesionales y ahora gozan de su dinero.
- Sí mamá, no te preocupes – dice él, impaciente a que le sirvan la comida para volver a salir.
- Mira que tú eres la esperanza pa’ sacar de la pobreza a la familia.
- Sí mamá, ya lo sé.
- Sí pué hijito, tienes que obedecer, que es pa’ tu bien.
De pronto Germán se impacienta y pierde el control de sus palabras.
- ¡Ya mamá, ya te escuché! ¿Piensas que soy sordo o qué? – grita.
Y se levanta de la mesa y va enfurecido a su habitación, como si lo que su madre le dijo, fuera algo dañoso o nocivo a su salud.
Beatriz lo llama a cenar y se siente arrepentida de haberle dicho eso. Va a ver a su hijo a la habitación.
- Ven a comer Germancito, no te quedes de hambre.
- No quiero.
- Ya pué hijito, discúlpame si te hice sentir mal.
- No quiero, además has hecho esa comida que sabes que no me gusta.
- Pero no ha habido otra cosa pué hijito, por favor entiéndeme.
- No, y ya regreso – se levanta Germán y sale golpeando fuertemente la puerta de la calle.
Esa noche Beatriz se quedó esperando a que Germán llegara a dormir para que conversen. Mientras tejía una chompa, ella se puso a pensar en el por qué de la reacción de su hijo: “Debe ser por la edad”, se decía.
El sueño se apoderaba de ella y Germán no volvía, hasta que no pudo más y cayó rendida a su cama.

Al día siguiente ella despierta preocupada, pero siente un gran alivio al ver que su hijo está tendido en su cama. Todavía tiene sueño pero tiene que dejarlo atrás y cumplir con las obligaciones de madre. Abre la puerta de su habitación y recibe un fuerte golpe de frio que envuelve su cuerpo y la hace tiritar. Va al lavadero, abre el caño y le chispean gotas de agua que son expulsadas de fuerza. Se lava la cara, se peina. Deja calentando agua para el desayuno, mientras va de prisa a comprar el pan. Germán tiene que ir al colegio.
Llega a la panadería pero aún no está abierta, toca la puerta pero sale una señora que pareciera que la vida la trata mal y quiere desquitarse con el primero que ve, o tal vez cree que ella hace un favor a la gente dándoles el pan de cada día, sin darse cuenta de que si no fuera por ellos, la vida la tratara aún peor, y le dice:
- ¿Por qué toca tan fuerte? ¿No ve que todavía no abrimos?
Beatriz va rápidamente a otra panadería, que tampoco está abierta. Regresa nuevamente y por suerte encuentra a la señora amargada poniendo encima de su puerta una banderita blanca, que indica la venta del pan.
- Deme un solcito.
- ¿Y tanto apuro por un sol? – responde la vendedora, echando seis panes en una bolsa.
- Gracias madrecita – se despide Beatriz, sin esperar respuesta alguna, como es de costumbre.
Beatriz se dirige muy deprisa a su casa, pero al dar vuelta la esquina se da cuenta de que su hijo la espera en la puerta con el ceño fruncido y de mal humor.
- Ya me voy.
- Pero hijo, tu desayuno.
- Ya sabes que en el colegio castigan a los que llegan tarde – y sale dejando atrás a su madre y sintiéndose orgulloso de que sin haber probado bocado alguno, va a estudiar como buen alumno e hijo que es.
- Ya regreso – prosigue él, dando la espalda al hogar y al sacrificio de su madre.
Beatriz ruega a Dios que derrame sus bendiciones sobre su hijo, lo ilumine y guíe en su recto camino.
Luego de una hora llega Germán a su casa:
- Mamá, tengo hambre.
- Hijo, ¿no has ido a la escuela o te has escapao?
- Como quieres que vaya, si ni desayuno he tomado.
- Pero yo te dije que tomes tu desayuno, sino que tú eres desobediente pué.
- Bueno, ¿me vas a dar mi desayuno o no?
- Ahorita te sirvo hijo, siéntate – dice Beatriz, soplando los carbones rojizos y acomodando la olla para calentar el agua con maicena que tiene que dar a Germán.
- ¿Vas a regresar al colegio? – pregunta Beatriz.
- No, ya no. Por tu culpa llegué tarde y ya no me dejaron entrar.
Beatriz se siente culpable por lo acontecido y decide levantarse más temprano al día siguiente.

***

El tiempo va pasando, la vida se hace más dura para Beatriz, su sombrero esconde unos hilos plateados que empiezan a aparecer entre sus cabellos y su hijo ya es un hombre. Germán dejó los estudios desde que se dedicó al cigarro, fútbol y alcohol. Le gustaba salir en las tardes, hacer deporte, “tirar su pichanguita”, como decía él. Luego salía de noche, pero las salidas nocturnas se hicieron más seguidas y su hora de llegada era cada vez más avanzada.
Pronto se convertiría en su rutina diaria, pero sumándose después de cada partido unas “agüitas” para calmar la sed.
- Has visto el partido de ayer – preguntaba uno de ellos, destapando una botella de cerveza, después de haber terminado la sudorosa y grosera partida de fútbol.
- Puta que ese tío se pierde un golazo.
- Todos son unos huevones, a mí me deberían hacer jugar, a mí, que daría mi vida por el deporte.
- Si yo ganara el dinero que ganan esos buenos para nada, gastaría toda mi plata en chelas y cada vez que destapara una de ellas, gritaría: ¡Que viva el Perú, carajo! Por habernos dado una vida de reyes: comer, joder y dormir –. Todos estallaron en risas.
- Si nosotros jugáramos para la selección, estoy seguro que el Perú se va arriba – decía otro de ellos, como si lo que necesitara el país para salir de la pobreza o combatir la corrupción, fueran buenos futbolistas.

***

Germán se despertó muy avanzada la mañana con un fuerte dolor de cabeza por la beodez de la noche anterior, no tenía dinero en el bolsillo y su madre estaba preparando el almuerzo. Al darse cuenta de eso, corrió a levantar el colchón de ella, donde sabía que encontraría algún dinero y al no equivocarse, sacó cierta cantidad. Luego fue a la cocina a comer alguna fruta:
- Hijo buenos días.
- Qué ¿no hay fruta? – contestó malhumorado.
- Espérate un ratito, ya va a estar el almuerzo.
Era el momento preciso para que Beatriz hable con su hijo.
- Germán – se atrevió a decir Beatriz –, ya no tengo dinero y mis fuerzas ya no son las de antes, ya me siento cansada y no puedo hacer trabajos fuertes, por favor ayúdame con algo. Tú sólo paras en la calle y con tus amigos y casi no conversamos, sólo vienes a comer y a pedir plata, necesito que me ayudes, por favor hijo.
- ¡Tú eres la que no me comprende a mí, mamá – gritó –, no comprendes que también necesito divertirme, tú también fuiste joven y seguro te gustaba divertir! Si necesitabas de un hombre que te ayude, deberías de haberme buscado un padre mejor. – Y entró a su cuarto a mirar televisión.
- ¡Ay este hijo! ¿Por qué será así? – y las lágrimas empezaban a brotar de sus ojos, como gotas de lluvia que caen del cielo para entristecer la tarde.
Beatriz no era ajena a la realidad. Sabía que estaba perdiendo a su hijo, a ese hijo que con tantas ilusiones parió con dolor para darle todo lo que podía estar a su alcance y más, a ese hijo en quien depositó todo su amor y esperanzas y quien ahora le respondía de esa forma. “¿Por qué Dios? ¿Por qué me abandonas cuando más te necesito?, demuéstrame que existes, que tú amas a tus hijos, y que no te gusta verlos sufrir.” Se resentía Beatriz y los chorros de agua rodaban por sus mejillas.
Los días se convertían tormentosos para ella. Sentía la soledad de su alma y sus lágrimas caían al sentirse abandonada.

***

- ¡Beatriz!, ¡Beatriz! – se oían unos gritos desde afuera.
Beatriz dejó a un lado la frazada que lavaba tranquilamente y corrió a abrir su puerta.
- ¿Qué pué pasa vecina? ¿Qué sucede? – decía Beatriz mientras se secaba las manos en su mandil.
- Ay Beatriz – continuó la vecina –, tu hijo estuvo tomando en la cantina de la esquina, y ahora está peleando con otro chico. Los dos tienen un cuchillo.
Beatriz sintió un golpe en el pecho que la dejó inmovilizada. Su vecina la jaló del brazo y la despertó de su espasmo.
Cuando llegó, la pelea había terminado, todos seguían tomando y los retadores se pasaban una cerveza como símbolo de reconciliación y amistad.
- Hijo, hijito. ¿Estás bien?
- Vuelta vieja, ya te he dicho que no te metas en mis asuntos –. Respondió Germán, levantándose de su asiento y haciendo girar a su madre media vuelta –. Anda a la casa. Ya. Anda a la casa. Chau, chau.
- Agradece que hay alguien que se preocupa por ti, manganzón – se escuchó la voz de un peatón.

***

Germán se consiguió una enamorada, una chica que antes vivía con su madre y su padrastro pero no le gustaba llegar a su casa porque sólo vivían peleando y decidió salir y divertirse.
Se habían conocido en un bar cercano a su casa en donde ella había conseguido trabajar vendiendo licor, se enamoraron y pronto Germán decidió convertirla en su mujer.
- Vieja, te presento a Carmen. Ella va a ser mi mujer.
- Pero hijo, con las justas nos alcanza pa’ nosotros y ya vas a traer otra persona acá a la casa.
- ¿Qué cosa? – dijo Germán, frunciendo el entrecejo –. Si me quieres como dices, tendrás que aceptarlo mamá, si no me voy de la casa.
- No es eso hijo, pero entiende que no alcanza pué.
Germán se puso a guardar su ropa en una bolsa.
- No te vayas hijo, no me hagas esto, tú eres lo que más quiero en la vida, pero no te vayas hijo, por favor – estalló a llorar Beatriz, cogiéndolo del brazo y pidiéndole de rodillas que no se vaya.
- Lo siento mucho mamá, pero ya no te soporto más – E hizo un esfuerzo para que lo suelte –. Ya vendré a llevar el dinero que me corresponde para poder vivir.
- Por favor hijo, yo te quiero, no seas así conmigo.
- No hay qué hablar, me voy.
Beatriz lo abrazó fuertemente con la cabeza pegada al pecho de su hijo y en un arranque de rabia, Germán le dio un empujón fuerte que hizo que cayera al suelo.
- Además, así no quieras, me quedo con ella porque está embarazada – y salió tirando la puerta y dejando a su madre en el suelo.


- ¿Tu vieja es siempre así de antipática? – preguntó la enamorada.
- Sí, ya me tenía cansado, no quiere darme dinero, no quiere que tome y ahora no quiere que esté contigo. Pero esto se acabó – hablaban entre ellos mientras que Beatriz, tirada en el suelo, sentía que se le apagaban las fuerzas y le faltaba respiración. La noche llegaba sólo para sus ojos.

***

Germán estuvo borracho cuando le dijeron:
- Tu madre acaba de ser internada en la clínica. Tuvo un paro cardiaco.
Como si no hubiese tomado ni una gota de alcohol, se levantó y fue corriendo al hospital. Encontró a su madre con suero e inyecciones.
- Mamá, he venido a verte.
- Hijo – respondió su madre con una voz débil y apagada –, yo te quiero mucho y me duele ver tu vida de esa forma.
- Mamá – se le cayó una lágrima –, perdóname, te prometo que todo va a cambiar, Dios es grande y …
- No hijo, ya no digas nada. Dios no se acordó de mí cuando tanto lo necesité. Tenía la esperanza de que algún día todo cambiaría, pero no fue así. Nací pobre y sufrida y de esa forma he de morir. Dios no…
- No digas eso mamá, tu vas a tener la felicidad que necesitas. Por favor perdóname, te prometo cambiar.
Pero sus palabras eran vanas, ella había cerrado los ojos.

Escritora Sonia del Rocío Ibañez presentó libro: “Ayshatan Yehuerra: Maestro Caminante”

Otro motivo de orgullo. La escritora cajabambina Sonia del Rocío Ibáñez Otiniano  presentó, el pasado jueves 27 de enero, su última publicación de relatos “Ayshatan Yehuerra: Maestro Caminante” en el Auditorio del Centro de Información y Cultura (CIC) de Yanacocha.

La presentación de este libro estuvo a cargo de un connotado escritor cajamarquino el Dr. Esteban Quiroz Cisneros, quien elocuentemente hizo una remembranza de la labor de los escritores, del sacrificio de los profesores al cumplir su misión en lugares alejados con muchas privaciones.

Cabe destacar que también estuvo presente el Dr en Educación LUZMAN SALAS SALAS, reconocido escritor cajamarquino, quien felicitó a la autora del libro por su valioso aporte.


SOBRE EL CONTENIDO
“Ayshatan Yehuerra: Maestro Caminante” contiene matices autobiográficos en los que realza la figura del maestro como un ente cargado de aportes culturales que muchas veces tiene que sacrificar su propia familia.

La autora narra experiencias vividas en la selva en donde debe tratar con un grupo de niños a quienes enseña en una escuela del lugar.

El libro está cargado de imágenes tiernas y de metáforas aleccionadoras que involucran al maestro como eje de una sociedad en donde los docentes son mal vistos por el mismo Estado.
Fuente: Panoramacajamarcquino / Cajamarca-Suceos

ENLACES:
-Facebook de Sonia del Rocío Ibañez
-Sonia Ibañez Otiniano, joven escritora cajabambina
-Sonia Ibáñez, una cajabambina que vive en la Selva y añora su tierra

Jhonatan Chávez Boy publica su primer cuento "Instintos" en Asiscajabamba

Jhonatan Ricardo Chávez Boy 
Nació en Cajamarca 1990. Sus estudios los realizó en la Escuela 111, y en el Colegio “Cmte. Leoncio Martínez Vereau”, de Cajabamba. Actualmente es estudiante de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Privada del Norte, de Cajamarca.

ASIESCAJABAMBA con el compromiso de apoyar la cultura de nuestra tierra, les hace llegar el primer cuento de tres que nos tiene preparados Jhonatan. Próximamente su segundo cuento.

"Instintos"
Foto referencial
Es algo más de la una de la mañana, Luis Alberto da el último trago a la botella de vodka y la deja caer.

Está mareado.

Quiere tener sexo.

Sólo tiene el dinero que le mandaron para pagar su comida, cuarto y algunos gastos del instituto y que deben alcanzar para todo el mes.

Son trescientos soles que lleva en su billetera y tiene que pagar al día siguiente, saliendo de su examen.
No puede con su instinto y decide salir a buscar. Se echa un perfume para evitar que se sienta el fuerte olor a licor que despide su cuerpo, revisa si lleva el dinero y al asegurarse de que nada le falta, se pone una casaca de cuero. Hace frio en la calle.

Al llegar a la esquina donde suelen haber mujeres ofreciendo sus cuerpos, ve una silueta con formas femeninas que se acerca y le dice:
- Flaco, ven, anímate.
- ¿Cuánto cobras amiga? – pregunta él.
- Sólo quince soles, anímate flaco –. Responde con coquetería.

Finalmente y, después de llegar a un acuerdo, deciden ir al hotel. Se tocan, se besan y Luis Alberto se da cuenta de que no es una mujer, de que tiene un sexo largo y dormido, pero en su embriaguez sólo quiere desfogar y sentirse relajado. Se despojan desesperadamente de la ropa y copulan.
- Ya flaco, vamos ya.
- Espera, aún no termino.
- Ya, vamos a tu cuarto mejor.
- ¿En serio?
- En serio pues amor.
- Pero… ¿no me cobras nada más?
- No amor, me has gustado.
Se visten apresuradamente.
- ¿Dónde te espero? – pregunta, Luis Alberto.
- Espérame en la esquina, ahorita voy.
Él sale, la espera y va sintiéndose cansado. “Es mejor ir a dormir”, piensa.

Suena el despertador. Luis Alberto despierta con un fuerte dolor de cabeza. Todavía en su cama revive entre sueños la noche anterior. Recuerda su billetera. Se levanta bruscamente y la revisa. Está vacía, el travesti le ha robado.

Van a dar las nueve de la mañana y tiene examen.

Se lava la cara, se desespera, no sabe cómo va a pagar sus gastos, se lamenta por el dinero que ha perdido y que con tanto esfuerzo le dieron sus padres, reflexiona por lo que ha pasado. “Lo importante es que estoy bien” – se consuela.

***

Esa noche fue inolvidable para mí y siempre la recuerdo. Si no hubiera sido por esa noche, hoy sería un hombre feliz. Podría seguir realizando los sueños que tenía en mi mente y seguir soñando aún más. Hubiera podido festejar, con mi familia y mis amigos – que ahora ya no están – muchas fiestas y cumpleaños más. Tuviera una linda pareja con quien me hubiese casado y cargar al niño que tanto anhelé. Hoy estoy en una cama. El suero entra en mis venas y la aguja salta de mis brazos, porque tiene miedo ser contagiada. Soy alimentado con sondas y me muevo con dificultad. No tengo amigos, ni familia. No tengo pareja ni hijos, y tampoco los tendré.

He frustrado mi vida, la ilusión de mi familia y me he defraudado a mí mismo. Siento que todos se avergüenzan de mí. A veces pienso que estoy sano, que nada de esto pasó, que por suerte no me contagié; pero al verme atado en esta cama, acepto mi realidad. Cuando estaba vivo, no le encontré sentido a mi vida; ahora que estoy muerto en vida, quiero seguir viviendo. Quiero ser feliz y aprovechar los mejores momentos con los que más quiero. Mis lágrimas han empezado a desprenderse y sólo espero dormir. Dormir y no volver a despertar.
Fin

[Raulurbinapaz.com] Un blog sobre la historia de Cajabamba

Este es un blog de consulta obligada para los cajabamabinos que adoran su tierra. ¿Por qué? Porque es una página personal enfocada a destacar algunos aspectos históricos sobre la iglesia católica, instituciones educativas, ilustres personajes, diversas danzas, la geografía de Cajabamba; todo ello ilustrados con fotos del mismo autor. ¿Pero quién es el autor de este blog?  El destacado profesor Raúl Urbina Paz, quien ha publicado el 2008 un excelente libro titulado “Cajabamba, Eterna Tierra”. 

Toda la información de este libro “Cajabamba, Eterna Tierra” lo está publicando poco a poco en la internet, en su blog para llegar a más lectores y se asombren de nuestras costumbres y tradiciones.

El blog se llama Raúl Urbina y la dirección web es: www.raulurbinapaz.com

Biografía de Raúl Urbina Paz recuperada de su blog: 
Nació en Cajabamba el 21 de enero de 1,933 en el hogar formado por sus padres, el Notario Público don Felipe Santiago Urbina Gil y la educadora doña Carmen María Paz Navarro.
Estudió la Educación Primaria en las Escuelas Nº 111 y 113 de su ciudad natal. Los estudios secundarios en los Colegios Nacionales “José Gálvez Egúsquiza” de Cajabamba y San Ramón de Cajamarca.
Los estudios pedagógicos en la Escuela Normal de Varones de Cajamarca regentada por los Hermanos Maristas. Al fundarse en 1962 la Universidad Técnica de Cajamarca, hoy Universidad Nacional, estudió el Ciclo Básico. Luego siguió estudios de especialización académica en la Universidad Nacional de Educación “ Guzman y Valle - La Cantuta “en Lima.
Desde 1,955 ejerció la labor magisterial como profesor de aula en el Colegio Particular Marista San Isidro de Lima, luego en la Escuela de Aplicación de la Normal Superior de Cajamarca, en la Escuela Nº 111 hoy 82286 de Cajabamba, Director de la Escuela Primaria Nº 82301 del barrio de Tacshana – Cajabamba; terminando como profesor estable de la Escuela Normal Mixta de Cajabamba y como Director de este mismo Centro de Formación Magisterial, cargo en el cual cesó, a su solicitud, en 1,984 con 32 años de servicios. Tres años después es nuevamente contratado como profesor por horas en cursos de su especialidad en el Instituto Superior Pedagógico “Antenor Orrego”, cargo que desempeñó hasta el año 2,001, desde su juventud hasta la actualidad se ha entregado a la investigación histórica, ha revalorar y promover el patrimonio folklórico de Cajabamba, así como al estudio lingüístico.
-Es autor de los cursos para Formación Magisterial:
“Técnicas y Materiales para el aprendizaje del Lenguaje”1970,
“Lengua aplicada para la Educación Primaria I y II” 1,992 y 1,997.
-“Ortografía y Redacción” 1,992-1,997
-Es coautor de la “Guía Turística de Cajabamba” 2,005.
-Es autor de “ Cajabamba, Eterna Tierra”- Visión General 2,008
-Ha elaborado el expediente que dió origen a la Resolución Directoral Nacional Nº 1276 /
INC, de fecha Lima 16 de Setiembre de 2008, firmada por la Directora General del
Instituto de Cultura,Cecilia Bákula Budge, que declara “Patrimonio Cultural de la Nación”
a la Danza de Diablos de Cajabamba, por encargo expreso del INC Cajamarca.
- Fue Presidente del Sindicato de Profesores Primarios de Cajamarca 1,961 – 1,962 y de Cajabamba 1,963-1,964.
- Presidente de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Nº 222 “Ntra. Sra. Del Rosario” de Cajabamba 1,977 a 1,983.
- Ha sido promotor cultural como representante adhonorem del Instituto Nacional de Cultura-Filial Cajamarca en la provincia de Cajabamba 1,975-1,982.
- Integrante de la Casa de la Cultura de Cajabamba 2,004-2,006.
- Presidente de la Asociación Danza de Diablos de Cajabamba 1,987 -1,992 y 2,007- 2,008.

Novela de autora cajabambina próximamente llevada al cine

Escrito por: Miguel Salazar

Rosa Berenice Contreras Calderón, cajabambina de nacimiento, residente en Trujillo, es una artista plástica y también desde hace unos años viene incursionando en la literatura.

Ha publicado 4 libros de poesía (“Poemas de Amor I”, “Vivir amar seguir viviendo”, “Poemas de amor II” y “Amo Vivo”), y una novela (“Madrugadas entre brujos y curanderos”). Además nos comenta que esta próximo a salir un disco con composiciones suyas.

Sobre su novela “Madrugadas entre brujos y curanderos”, la autora nos adelanta que próximamente, estará siendo llevada a la pantalla grande, juntamente con la salida de la segunda edición, de esta obra que ya está siendo estudiada minuciosamente por guionistas.

La trama gira en torno a la vivencia experimentada por ella misma, quien se ve afectada por una dolencia que la hace padecer terribles malestares, y la cual no puede ser diagnosticada por la medicina oficial. Por lo que decide buscar ayuda en la medicina tradicional. Y es en esta búsqueda que encuentra a un curandero muy respetado en su comunidad por su capacidad para deshacer daños ocasionados por personas de mala fe:

Faustino Silva Zurita. Quien se encargará de devolverle la salud, valiéndose de su conocimiento y su ciencia ancestral, que permanece viva desde tiempos inmemoriales.

La historia se desarrolla en el norte de Perú y nos acerca a una realidad, para algunos desconocida, pero más próxima a lo que nosotros pensamos.

Vale anotar que Rosa Contreras, sigue escribiendo y ya tiene algunos libros sin editar.

En poesía, “Poemas de amor III”, “Caminando voy amando”, y las novelas “Don Germán el Hombre” y “Mala Fe Jurídica”.

Luis Castillo y su libro: "Añoranzas cajabambinas"

Luis G. Castillo Sánchez, nació en la fértil y paradisíaca Cajabamba el (21-06-34).

ESTUDIOS: Inicia su educación primaria en su inolvidable 111, hace la secundaria en Arequipa con los Padres Dominicos, estudia Filosofía en el Cusco y termina Teología en Salamanca (España). Además es Contador, Profesor, Bibliotecólogo: organizó muchas bibliotecas. Es Corrector de libros y Asesor en Asuntos Eclesiásticos.

PUBLICACIONES: El año 2004 ingresa al Parnaso, con su poemario “Acrósticos que cantan en mis manos” y pocos días después es elegido por unanimidad como Director Nacional de Publicaciones de la Casa del Poeta Peruano. El año 2005 publica sus “Efluvios del Alma”. En el 2007 aparece su poemario “Sonetos de mi pluma”. En el año 2009 edita sus “Añoranzas Cajabambinas”, como un canto a su tierra.

Ha escritos varias plaquettes como “Diagramas del Cielo” en el I Festival de Poesía de Gloriabamba (2005), asi como “Bambamarca ¡Bella Perla Andina!” (2009).

Ha sido antologado a nivel nacional e internacional, recientemente en las “Voces bajaron al valle” (Barranca, 2008) y en “Bitácora de Ruiseñores” (Lima, 2009).

Ha sido varias veces coorganizador de eventos nacionales e internacionales. Es eficiente Promotor Cultural.

Aureolado por el Municipio de Chasquitambo (Barranca, 2007) y por la Municipalidad de San Román (Juliaca, 2008).

Presentación del libro "Añoranzas Cajabambinas"


INDICE

VARIOS
Las glorias de Gloriabamba
A mi 111
Porvenir Cajabambino

COSTUMBRES
El quita luto
El Landaruto
¡Arriba mi marinera!
Empanadas y Pasteles
Cuyes y Chichas
Corrida de Toros
La minga
Carnaval
Domingo de Ramos
La Semana Santa
Navidad en Cajabamba

DANZAS
Las pallas
Los emplumados
Las pastoras
La danza de diablos

PERSONAJES ILUSTRES
Germán Contreras Jara
Comandante Leoncio Martínez
Eduardo Castillo Sánchez
José Arnaldo Sabogal Diéguez
Fray Sebastián de la Cruz

CAJABAMBA
La Pampa Grande
Asilo Natividad
Chochoconday
Arco Iris
Barrio Alameda Florida
Barrio Tacshana
Barrio Piura
Barrio Santa Ana
Cementerio Santa Ana
Los Ojos de Lanla
La peña del Olvido
Cascadas y Cataras
Yahuarcocha II
Yahuarcocha I
Laguna de Quengococha
¡Oh, Valle de Condebamba!
Ecos de Opagoto
Callash... ¡Oh, Callash!
Cajabamba del Ayer
Cajabamba y su fiesta patronal
Acróstico a Cajabamba

El escritor Carlos Quevedo nos habla de sus "Cronicas y Leyendas de Cajabamba"


Durante mi estadía en Cajabamba, por la fiesta patronal, tuve la suerte de conocer y entrevistar al escritor cajabambino Carlos Quevedo Guerra, autor del libro "Cronicas y Leyendas de Cajabamba".

Su libro diría yo, es indisipensable para todo paisano que gusta de la lectura, las historias, crónicas, recuerdos, personajes y anécdotas.

Carlos Quevedo nos narra en base a su arduo trabajo de investigación la verdadera historia de la Danza Diablos de Cajabamba, nos desmiente el encuentro entre Chepita Ramirez y el Libertador Simón Bolivar y además nos ofrece valiosos testimonios acerca de la historia de la Revolución Aprista en Cajabamba.

Realmente se los recomiendo.

VENTA DEL LIBRO
Si desean adquirir el libro del escritor Carlos Quevedo "Crónicas y Leyendas de Cajabamba" pueden escribirme a este Correo:(tylor_dt@hotmail.com) o llamar al teléfono 94-8417174. El precio del libro es: 20 nuevos soles. (OJO: solo tengo 2 ejemplares)



"Crónica y leyendas de Cajabamba" - En Venta

Asiescajabamba pone a su disposición dos libros del escritor Cajabambino Carlos Quevedo Guerra. El precio del libro es de 20 nuevos soles. Puedes escribir al correo: asiescajabamba@hotmail.com

Conozca y disfrute la historia, leyendas y costumbres de este maravilloso pueblo de Cajabamba.

Donde se organizó y planificó las últimas batallas, que decidieron la libertad del Perú y América.

Sus arraigadas costumbres españolas y sus hombres ilustres, que han dado honor y gloria al Perú.

Casos y personajes típicos, con sus virtudes y defectos.

Todo lo cual hace, que los cajabambinos ausentes y residentes constituyan una gran familia.

Estirpe pujante y unida que trabaja por hacer de su pueblo la joya del Perú.

Ángel Torres publicará “Camino a La Piedra Azul”

El poeta cajabambino Angel Torres tiene el agrado de lanzar próximamente su tercer poemario titulado "Camino a La Piedra Azul". Abajo les dejo un texto escrito por él anunciando que pronto presentará su nuevo libro.

Queridos Amigos:
Les comunico con mucha satisfacción que, acabo de recibir mi nuevo poemario recién salido de la imprenta.
El libro se titula “Camino a La Piedra Azul” en el cual hay poemas románticos, sociales, filosóficos y paisajísticos.
Pronto les comunicare la fecha de la presentación del libro.
Con Ustedes.

Ángel J. Torres Goicochea.


También pueden revisar su blog

Libro: "El parto de Gloriabamba" del cajabambino Genaro Ledesma Izquieta

Lectura obligatoria. "El parto de Gloriabamba" es el titulo del libro de nuestro paisano, ex senador Genaro Ledesma Izquieta.

En el libro narra los hechos ocurridos en la ciudad de Cajabamba, denominada anteriormente Gloriabamba, lugar donde se desarrolló la rebelión encabezada por el APRA en julio de 1932. Ledesma organiza su relato en base a dos hechos (la fundación de Gloriabamba por Bolivar y los sucesos del 1932).

Lucido Boy Palacios escribió en una revista cajabambina:
“El Parto de Gloriabamba” (frase de Simón Bolívar), sería la primera novela de Cajabamba pues acontece casi totalmente en el “terruño edénico presidido por el Cerro Chochoconday”; esta novela,... se basa en dos hechos históricos de nuestra tierra: la conformación por Bolívar del regimiento “Los Lanceros de la Victoria” germen de los “ Húsares de Junín” y la sublevación del pueblo aprista de 1932; en ese telón de fondo discurren lugares, calles, personas, anécdotas, costumbres y tradiciones típicamente cajabambinas, circunstancia que no le quita la vocación de universalidad que debe tener toda buena obra literaria".

Para finalizar, Ledesma Izquieta lo que hace con su libro es aportar a nuestra narrativa y, en especial, a la historia social y política del Perú.

ADQUIERE EL LIBRO

Libro: El parto de Gloriabamba
Autor (es): Ledesma Izquieta, Genaro.
Editorial (es): Fondo Editorial del Congreso del Perú
Precio: S/. 48.00
Lugar de publicación: Lima
Año de edición: 2004
Número de paginas: 488

ACTUALIZACIÓN 20 MARZO 2009

A pedido de un asiduo lector que desea comprar el libro de don Genaro Ledesma agrego a continuación la modalidad de adquirirlo.

¿Cómo puedo comprar los libros que aparecen en el Catálogo?
En caso de que haya decidido adquirir esta publicación le recomendamos anotar el título de la obra, el autor y el editorial y luego solicitarlo a la siguiente dirección: pedidos@librosperuanos.com

Deberá consignar la siguiente información:
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En el curso de las próximas los tres días hábiles siguientes a partir de la fecha de su consulta le llegará la respuesta, precisándole el precio de la publicación más los costos del envío, así como el tiempo que demorará en recibirlo.

MAS INFORMACIÓN EN LIBROS PERUANOS.

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